“Cúrcuma en la cara: el glow prometido, la mancha eterna”


🌿 Introducción:

Todo comenzó con una promesa que leí en internet:

“La cúrcuma te deja la piel radiante.”

Spoiler: también te deja la cara amarilla. Y los dedos. Y la remera.
Y la autoestima medio confundida.


🧪 La receta original (que parecía inocente):

  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharada de yogur natural
  • Un chorrito de miel
  • Una pizca de fe

Mezclé todo hasta que parecía una salsa sospechosa de restaurante indio sin licencia.
Lo apliqué como si estuviera preparando un ritual sagrado.
Me senté a esperar el resplandor.


💥 El resultado:

  • Piel suave: sí
  • Brillo: quizás
  • Color: amarillo. Amarillo Simpson. Amarillo se me fue la mano.
  • Resultado final: parecía un Minion reflexivo.

Intenté quitarlo con agua.
Luego con jabón.
Después con lágrimas.


🧼 Trucos que aprendí (después del trauma):

  • Usá muy poca cúrcuma. Tipo microscópica.
  • Nunca la apliques pura. NUNCA.
  • Usá guantes o te vas a teñir las uñas como si cosechaste oro sucio.
  • No hagas esto antes de una videollamada importante, a menos que quieras que pregunten si te cambiaste de etnia.

😅 Reflexión final:

La cúrcuma es mágica.
Pero también es vengativa.
Y claramente no olvida.


💬 ¿Y tu?

¿Probaste alguna vez un ingrediente tan potente que te dejó marcada física y emocionalmente?
Contame. Necesito saber que no fui la única víctima de la raíz amarilla traicionera.

Soy Crina

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